domingo, 12 de enero de 2014

El mejor regalo de Navidad

No te voy a negar que desearía poder comprarte el mundo. Sin embargo, se que el dinero no vale nada, estoy segura. Y lo se cuando veo que estás ahí, cuando me doy cuenta de que haces todo lo posible y agradezco haberme ido a la aventura a Valencia, aunque no pueda seguir he aprendido tanto, que no lo cambiara por nada. De todo esto no voy a sacar una derrota, sacaré una victoria, una gran victoria. Porque cada palo que recibo y veo que estás ahí pienso que no merece la pena disgustarme teniendo a alguien como tu a mi lado. Porque lo realmente importante en la vida no es el dinero, lo que importa es la gente como tú. Una familia como la mía, con unos primos como tus hijos, una hermana como María, una abuela que no tiene precio y unas tías que lo dan todo y más cada día... Eso es lo que importa, lo que hace que uno se levante cada mañana, sin importar en que ciudad, lo que vaya a hacer, o si sale el sol.

Agradezco todo lo que ha pasado, todo, porque me ha ayudado a valorar más y mejor aquello que realmente tengo, aquello que realmente importa.
Muchas gracias por todo, algún día te lo devolveré.
Te quiero muchísimo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario